Testimonio de amor : la vocación de la RCC 

por Jim Murphy


      Cuando hablamos de la Renovación Carismática Católica, a menudo nos vienen a la mente varias imágenes: alabanza entusiasta, música viva, alegría profunda, el poder de los carismas o experiencias profundas de oración. Todas estas asociaciones son apropiadas. La Renovación es todo esto y mucho más.

    Estas cosas que son tan maravillosas, apuntan a una realidad más profunda, una experiencia más profunda, el amor de Dios.

    EL AMOR DE DIOS POR NOSOTROS: Debemos recordar que la efusión del Espíritu Santo es un gran signo y acción del amor de Dios por nosotros. Dios Todopoderoso está ofreciéndonos un regalo casi inimaginable, la oportunidad de vivir una vida en profunda unión con Él. ¡Seres humanos compartiendo la vida con la Divinidad Eterna! ¿Cómo es posible esto? Dios en Su amor infinito y perfecto derramó el Espíritu Santo sobre nosotros para que pudiésemos ser atraídos dentro de su mismísimo corazón. ¡Qué maravilloso es el amor de Dios!

    Pero la acción del Espíritu Santo en nuestras vidas no es sólo para nuestro beneficio. Al ser fortalecidos, transformados y animados por el Espíritu Santo, salimos al mundo para ayudar a traer al resto de la humanidad a una "Vida en el Espíritu de Dios, una Vida en el Amor de Dios".

    Hemos recibido tanto de Dios. ¿Cómo podemos guardárnoslo para nosotros?

    ¿Entonces, cómo compartimos este amor con otros? ¿Cómo damos testimonio a todo el mundo que Dios es Amor, y que la acción del Espíritu Santo es la acción del Amor?

    PROCLAMACIÓN: Para muchos de nosotros el Amor de Dios está tan presente, es una parte tan grande de nuestra vida dia-ria, que a menudo olvidamos que muchas, muchas personas realmente no conocen que son amadas por su Padre celestial. Muchas de ellas necesitan que se les hable de Dios suave pero claramente, de Su plan de salvación y de su Amor profundo y personal por cada individuo.

    Incluso si la gente conoce intelectualmente a Dios, deben escuchar el mensaje de amor nuevamente presentado en el corazón. El Espíritu Santo quiere que este mensaje sea proclamado y nos ayudará a hacerlo, si somos sensibles y obedientes a Sus dictados; cuánto decir y cuando callar, qué escritura compartir para ayudarnos a argumentar un punto, etc.

    Este mensaje a menudo se ve respaldado por Dios con demostraciones de Su amor... carismas. Los carismas son un signo del amor de Dios obrando en el mundo de hoy. Muchos de los que han experimentado los carismas sienten que han encontrado "la prueba viviente" de que Dios se preocupa por ellos. Tenemos que querer ser obedientes a los dictados de Dios y utilizar los carismas en nuestra proclamación de esta Buena Noticia.

    ACTIVACIÓN: Santiago nos recuerda que hablar simplemente del amor de Dios no es suficiente... debe producirse por medio de la acción. El modo en que tratamos a otras personas es otra manera de demostrar el amor de Dios en nuestro mundo de hoy.

    Muchas personas que han tenido un encuentro con el Espíritu Santo se encuentran arrastradas a algún tipo de ministerio tangible; visitar enfermos, alimentar a los hambrientos; defender a los no nacidos, etc. Para ellos, es inconsistente haber recibido tanto amor de Dios y devolver tan poco al mundo. Por lo tanto se entregan a otros como Cristo se entregó por ellos. Dios a menudo utiliza a Sus siervos para hacer Su amor tangible al mundo de hoy.

    INTERCESIÓN: Orar por las necesidades de otros es una gran manera de ser testigo del amor de Dios. Hasta cierto punto, compartimos las luchas de aquellos por los que oramos. "Peleamos con el ángel" de su parte, para que ellos también puedan experimentar el amor de Dios. La verdadera intercesión no tiene lugar para que por nuestra parte haya un fariseísmo presuntuoso. Nosotros también somos pobres pecadores, constantemente necesitados de la misericordia amorosa de Dios. Nuestra oración es sólo nuestra petición por ellos de lo que todos necesitamos... el amor de Dios.

    MANIFESTACIÓN: ¿Has estado alguna vez en la misma habitación que alguien que ha experimentado el amor de Dios? Sus corazones están tan unidos a Dios que su unión es perceptible para los que los rodean. Un sacerdote una vez me contó que gran parte de su conversión personal vino cuando pasó cerca de una monja muy santa. ¡Ni siquiera se hablaron! Mientras pasaba a su lado, ¡sintió realmente su corazón quemándose con el amor de Dios! Después de unas cuantas veces de estar en la presencia de esta hermana, su propio corazón parecía estar permanentemente "inflamado" y él también, comenzó a destilar esa Presencia mística. Todo esto porque literalmente pasó al lado de otro ser humano que llevaba el amor de Dios en su corazón. Nunca desvalorices el poder de un corazón inmerso en el amor de Dios. Literalmente puede cambiar a las personas que entran en su presencia. Desde luego, el testimonio de amor no es algo que simplemente podamos conjurar dentro de nosotros mismos. Es todo por gracia de Dios. Si amamos a Dios, si somos dóciles al Espíritu Santo, si nos vemos colmados del amor de Dios y compartimos ese amor con otros... todo es porque Dios nos amó primero.

    Los hombres y mujeres de la Renovación Carismática Católica son hombres y mujeres que buscan vivir según el Espíritu de Dios. Aquellos que viven en el Espíritu de Dios se convertirán fundamentalmente en testigos del amor de Dios.