¡  Necesitamos la comunidad  !

Enseñanza de Montse y Javier

en el ENCUENTRO DE JÓVENES DE LA RCC DE GALICIA

(22-23 Febrero 2.003)


Dios nos ha preparado un lugar. Es un lugar habitado, donde hay otros hermanos que nos acogen y nos ayudan a crecer.

El hombre es un ser social como algo esencial a su persona. No puede vivir sin los otros.

Tres lugares nos ha preparado Dios.

1. LA FAMILIA: Primera comunidad de vida. Insustituible. Lugar donde crecemos humanamente. Es el lugar donde nos hacemos personas. (Familia: comunidad de vida y amor)

2. LA IGLESIA: Es el lugar de los que hemos elegido ser cristianos, seguir a Jesús. Es donde aprendemos a "ser discípulos". Crecemos espiritualmente.

3. EL CIELO: Es el destino final. Da sentido y orientación a toda nuestra vida aquí en la tierra.

Estos tres lugares permanecen a lo largo de toda nuestra vida y nos dan el sentido de pertenencia, fundamental en la persona.

1. Tengo una historia personal

2. Soy de Dios

3. Voy al cielo

Cuando somos niños pequeños, acogemos, sin más, estos tres lugares que se nos dan por amor. Pero al ir crecimiento surgen los conflictos internos, las crisis, la propia afirmación. Queremos "SER nosotros mismos". No nos gusta que nos impongan las cosas. Entonces nos convertimos en personas en BÚSQUEDA.

Si hay cosas que no nos gustan de nuestras familias protestamos, nos imponemos, nos manifestamos y también entra en nuestro corazón nuestro proyecto de vida. Lo que vamos a hacer, nuestras aspiraciones, aquello que deseamos ser. Esto le llamaremos nuestra VOCACIÓN.

Para crecer, para ser santos, hay dos caminos:

1. VIDA DE CONSAGRADOS (Dejo la familia de mis padres y renuncio a una familia propia para ser de la familia de Dios) Sacerdote, fraile, laico consagrado, misionero.

2. VIDA DE FAMILIA. Dejo la familia de mis padres para formar mi propia familia.

Entonces, al crecer y tomar decisiones, dejo unas personas para ligarme a otras.

CONCLUSIÓN: No podemos vivir sin la comunidad.

No podemos crecer sin ir -paso a paso- solucionando nuestros problemas con los otros. Los problemas con nuestros padres, hermanos. Los problemas con la Iglesia..Si nuestras decisiones se basan en dejar unas personas para comprometernos con otras y no solucionamos nuestros problemas anteriores. Esto será una forma de evasión que no irá bien. Los problemas surgirán otra vez, los llevamos en nuestros corazón.

Algunos rasgos de nuestra sociedad:

Ø Búsqueda de diversión continua, de estar bien, de disfrutar al máximo.

Ø Excesiva importancia del cuerpo, la apariencia. Dedicamos mucho tiempo a arreglarnos, a lo superficial.

Ø Un materialismo que lo invade todo y que conduce a una sociedad de consumo. A una desproporción entre el Ser y el Tener.

Ø Un individualismo muy fuerte que potencia el Yo quiero. Lo que me gusta a mi nadie me lo tiene que prohibir. Con mi vida hago lo que quiero.

Estos cuatro rasgos dan como resultado un hombre-mujer determinados que se mueven en un mundo muy superficial.

Si nuestra opción es "ser cristiano" tendremos que luchar contra este mundo que está a nuestro alcance y nos llena el corazón de cosas superficiales fácilmente. Tendremos que luchar por buscar en lo profundo de nosotros mismos.

Otro rasgo de esta sociedad es el miedo al compromiso para toda la vida. A los jóvenes les cuesta comprometerse. Se casan cada vez más tarde. Y en el fondo del corazón está entrando la desconfianza de que el amor no es eterno sino que es por un tiempo y cuando se acaba busco otro.

MADUREZ HUMANA:

La persona adulta es la que toca con los pies en el suelo. Mira la realidad de la vida tal como s y se enfrenta a ella sin miedo. Procura tener un buen conocimiento de su realidad y de la situación que vive. Se esfuerza en mirar todas las cosas con objetividad. Sabe ir al fondo de las cuestiones y tener un juicio sereno y correcto.

MADUREZ CRISTIANA:

Seguir a Jesucristo –ser cristiano- es un camino para toda la vida. Los discípulos de Jesús somos llamados a ser adultos en comunión con Dios y con los hermanos, y, llevados por el Espíritu, a ejercer como cristianos en medio de nuestro mundo.( Cardenal Narcís Yubany, de un documento sobre la madurez humana y cristiana)

 

Nos centramos ahora en la búsqueda de nuestro lugar en la iglesia. 

¿Qué lugar nos ha preparado Dios dentro de la iglesia?.

Tenemos, en primer lugar, la Iglesia local = Parroquia. Si en nuestra parroquia hay vida, entonces habrá distintos grupos o movimientos que puedo conocer.

El momento presente exige, para vivir la fe, pequeños grupos o comunidades de hermanos que creen lazos fraternales y se ayudan.

La fe exige un combate que no se puede llevar a cabo solos. El que se queda solo acaba en la tibieza y la mediocridad y con el tiempo en el alejamiento de la fe o una fe sólo de cumplimiento.

Testimonio de vida   ........ Agarimo, Jesusiños, Betania, Caná .........

Estos grupos  son, a veces, experiencias para unos años; pero son muy valiosos.

Ø Necesitamos la mirada del otro para crecer. Mirada de amor y de compromiso conmigo.

Ø La comunidad me hace descubrir mis dones y carismas.

Ø Me da un sentido de pertenencia.

Ø Me hace conocer mis limites (limitaciones) y vivirlas sin frustración.

Una vida de comunidad conjuga tres aspectos fundamentales:

1. Espacios de oración en común. Vamos juntos a la Fuente de Vida. Nos alimentamos del mismo pan.

2. Espacios de compartir en un clima de amistad y profundidad. Compartir humano y espiritual.

3. Una misión común.

"La Comunidad"  por  Michel Santier


P R E G U N T A S