EXHORTACIONES A LAS FAMILIAS

                                                                               Montse  y  Javier

                                                  

     La boda de Caná       El Endemoniado de Gerasa  Yo hago nuevo todas las cosas


"La boda en Caná"

Jn 2, 1-12

Este pasaje del Evangelio es para las familias, es para nosotros –familias cristianas- que nos reunimos para encontrarnos con Jesús.

Podemos establecer un paralelismo para este encuentro.

Ø Vosotros esposos sois los esposos de aquella boda. Ahora, después de algunos años sabéis lo que quiere decir con verdad: "No tenemos vino".

Recordad que siempre Jesús responde a una petición, a una necesidad. ¿Venis hambrientos, sedientos, angustiados, inquietos, insatisfechos, deseosos de mejorar, buscando? Entonces Jesús llenará vuestros corazones... porque "a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacios".

Ø Los que hemos preparado este Encuentro somos los sirvientes. Llevamos años soñando y pensando en este Encuentro, viendo la necesidad de que las familias nos reunamos y nos fortalezcamos en un espacio común. Llevamos 15 días llenando las tinajas de agua. Creemos estar respondiendo a lo que Jesús quiere, como los sirvientes cuando les dijo María: "Haced lo que El os diga".

Ø Jesús y María están aquí como protagonistas de esta Convivencia. Son los que van a realizar el Milagro de convertir nuestra agua en vino. De transformar vuestra sed, vuestra hambre, vuestra angustia, vuestra duda. No desaprovechéis la oportunidad de pedir con un corazón sencillo y humilde.

Ø Faltan los invitados. Los invitados son todos los que se acercan a esta fiesta, empezando por nuestros hijos.

Dicen que las bodas judías duraban una semana, algo menos va a durar ésta. Tiempo de bendición, de gracia, de gozo, de encontrarnos o reencontrarnos con la maravillosa vocación a la que estamos llamados en el mundo.

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"El endemoniado de Gerasa"

Mc 5, 1-20

En esta palabra vemos dos momentos perfectamente diferenciados. Uno antes del encuentro con Jesús y otro después. Esto representa nuestra conversión.

Antes, simboliza el hombre viejo, el hombre según el mundo y la carne. Vive para ser independiente, autónomo, que nadie le diga lo que tiene que hacer, libre de toda atadura. Mora entre los sepulcros, es decir en la cultura de la muerte, la cultura egoísta que no produce frutos. Se autodestruye a si mismo, se hace daño buscando la felicidad, se evade por los montes...

Después, simboliza el hombre nuevo, revestido de Cristo, "está sentado, vestido y en su sano juicio". Se ha encontrado con el Señor y lo liberó de sus ataduras. Sabe que no volverá nunca a su vida pasada. Dios da un sentido nuevo a su vida. Este hombre ha hecho un buen retiro. Pero ahora.... ¿qué tiene que hacer con su vida?.

Dice la Palabra que estando ya Jesús subido a la barca para marcharse, este hombre le suplica:"Déjame ir contigo". Déjame recorrer el mundo anunciando tu nombre. Déjame quedarme a tu lado y te serviré.

Jesús le dice: "Vete a tu casa y a los tuyos y cuéntales cuánto el Señor ha hecho contigo y cómo ha tenido misericordia de ti".

Jesús le dice: Tienes otro quehacer. Quiero que hagas otra cosa. Tienes que servirme de otra manera. No consideres la vida seglar un sucedáneo.

La espiritualidad seglar deberá consistir en llenar de valor sagrado la vida profana. En hacer presente a Cristo en el mundo.

Nos falta la conciencia firme y alegre de estar en misión. La mayoría de los seglares desconocen su vocación o no la aceptan. Sienten que Dios les llama al MdM, a ser servidores de su grupo, a organizar un ministerio, a trabajar en la Parroquia. Pero ante todo Dios nos necesita y cuenta con nosotros para mejorar y santificar el mundo. Dios nos ha dado un puesto de trabajo, una familia, ... Y nos dice: te necesito; "como el Padre me envió, así Yo os envío".

Un "lugarteniente" es aquel que ha sido puesto es lugar de. Esto nos pide Dios a cada uno. Nos necesita para hacer feliz a este hombre, a esta mujer, para guiar a estos hijos.

¡Sintámonos hoy orgullosos de esta misión!. Tan humana y tan divina como el mismo Jesús. Desea encarnarse en nuestra vida.

Cuando nuestra vida familiar nos resulte fastidiosa, debemos meditar, orar y ver la vida oculta de Jesús.

"Tanto amó Dios al mundo que envío a su hijo único". Ahora te envía a ti. Te envía para completar la redención. Hay que hacerlo en el quehacer de cada día, en la rutina de cada día, en la muerte y entrega por los nuestros.

Mientras sigamos considerando parte de nuestra vida familiar un fastidio, no estamos preparados para evangelizar; llevamos todavía nuestro protagonismo, nuestro yo, nuestras ansias espirituales.

 >>>    Dinámica casa del miedo-casa del amor   <<<

Henri Nouwen.  "Signos de vida"

Hay en nuestras vidas muchas preguntas que tienen su raiz en el miedo. Muchas veces no somos conscientes de ello pero pensemos por un momento en lo que nos inquieta y preocupa.

Preguntas que empiezan por ¿Qué?

Ø ¿Qué va a pasar si me pongo enfermo?.

Ø ¿Qué voy a hacer si me quedo en el paro?

Ø ¿Qué voy a hacer si tengo un accidente?

Ø ¿Qué...?

Preguntas que empiezan por ¿Cómo?

Ø ¿Cómo vamos a pagar la hipoteca ahora que vamos a tener otro bebé?

Ø ¿Cómo puedo conseguir tener buena fama?

Ø ¿Cómo voy a educar a mis hijos en esta sociedad?

Ø ¿Cómo voy a vivir si me quedo viuda?

Ø ¿Cómo...?

Cuando las preguntas surgen fruto del miedo, nunca nos llevan a respuestas dictadas por el amor.

El miedo nunca es padre del amor

Ahora veamos ¿Qué preguntas orientan nuestras vidas?

Vamos a mirar los Evangelios para ver qué preguntas le hacían a Jesús.

Ø ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?.

Ø ¿Cuántas veces debo perdonar a mi hermano?.

Ø ¿Es licito que un hombre repudie a su mujer?

Ø ¿Es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?

Ø ¿Eres Tú el Rey de los Judíos?

Ø ¿Cuál de esos siete hombres será su esposo pues ha estado casada con los siete?

Cristo no dio respuesta directa a ninguna de estas preguntas. Las esquivó porque eran preguntas fruto de falsas preocupaciones. Se planteaban desde la ansiedad, necesidad de prestigio, de influencia, de poder, de falsa seguridad...NO PERTENECÍAN A LA CASA DE DIOS. Por eso Jesús transformaba las preguntas al responderlas. Proponía una nueva pregunta y solamente entonces daba la respuesta.

En medio de este mundo que suscita tantas preguntas revestidas con los ropajes del miedo y nos enreda, Cristo quiere llevarnos a la morada del amor diciéndonos en primer lugar:

EL AMOR ES MAS FUERTE QUE EL MIEDO.

Jn, 6,16-21 : Jesús mismo responde a nuestros miedos, angustias, ansiedades cuando se acercó, caminando sobre las aguas del lago y dijo a sus discípulos asustados: "Soy yo, no temáis".

Desde esta morada del amor sigue resonando la voz del Amado.

Ø Venid y seguidme

Ø Ved dónde vivo

Ø En la casa de mi Padre hay muchas moradas

Ø En el mundo tendréis dificultades, pero ¡Ánimo!, Yo he vencido el mundo.

Ø Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.

Ø Yo soy la luz del mundo

Ø Permaneced unidos a Mi.

No hay duda de que Cristo nos ha preparado un lugar aquí en la tierra, un hogar donde triunfa el amor y no hay miedo, pero... ¿cuáles son los signos que distinguen esta casa que nos hace avanzar hacia el amor y alejar los miedos?.

Estos signos son tres:

1. INTIMIDAD "Permaneced unidos a Mí como yo a vosotros"

2. FECUNDIDAD "Unidos a Mí, daréis mucho fruto"

3. ALEGRÍA "Quiero que participéis en mi gozo y que éste sea completo"

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"Yo hago nuevas todas las cosas"

 

Ap. 21, 1-8

Ø No hay nada que Cristo no pueda vencer: El Alfa y la Omega, el Lucero de la Mañana.

 

El viene a nuestra realidad cotidiana amenazada por la rutina, el aburrimiento, la apatía, la impotencia, el pesimismo.

Cristo quiere crear una realidad espiritual -comunidad espiritual-  :

"Yo puse sobre ellos el yugo de mi amor.

Como el brazo del esposo sobre la esposa,

así es mi yugo sobre quienes me conocen"

Puestos bajo el yugo de Cristo, bajo el Señorío de Cristo, creando una comunidad espiritual donde el amor es más fuerte que la muerte, donde el amor triunfa sobre toda dificultad. Este yugo suave y dulce del amor puede hacer el camino ligero y posible lo imposible. Cristo hace posible que toda la naturaleza caída (egoísmo, posesividad, comodidad, celos, envidia... se ponga al amparo de la gracia.

El es la roca sobre la que construimos nuestra casa, nuestro hogar, nuestra vida en común.

Ø Del hombre nuevo –revestido de Cristo-, nacen matrimonios nuevos.

Ø De los matrimonios nuevos nacen familias nuevas. Son familias que descubren esta vocación de ser esperanza de la sociedad. Nosotros debemos mostrar al mundo el Evangelio. Cuando el mundo diga: ¿dónde está, dónde se vive lo que decía Jesús?.

Ø La familia nueva se atreve a hacer cosas nuevas porque Cristo mismo nos lo inspira. El hace nuevas todas las cosas ¡ahora! en este tiempo  y... hace nuevas todas las cosas a través de la audacia en el Espíritu que pone en ti y en mi.

Ø La familia nueva es familia dentro de la familia de Dios, dentro de la Iglesia, es servidora de la Iglesia que escucha la voz de Dios que en estos tiempos nos dice: "Venid familias de la tierra, matrimonios venid. Yo os necesito".

Ø En esta sociedad, Él es el gran ausente. Los sacerdotes se sienten desanimados en la pastoral. Incluso las personas y familias practicantes viven en un ateismo practico. Dios nos llama y El nos mostrará las cosas nuevas que quiere que hagamos. Cada una de nuestra familias, cada uno de nosotros, está llamado a que se cumpla esta Palabra del Apocalipsis : "Yo hago cosas nuevas, porque Cristo me las inspira y me da la fuerza para realizarlas".

Ø Sólo hay dos vocaciones para ser santo: matrimonio y vida consagrada. Esta surgiendo algo nuevo, una interrelación nueva entre estas dos llamadas. Los sacerdotes necesitan a los matrimonios y los matrimonios a los sacerdotes. Las comunidades del futuro son comunidades donde sacerdotes y familias trabajen juntos y vivan juntos la fe.

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Experiencias donde sentimos la audacia del Espíritu para hacer algo nuevo.


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