ORACIÓN DE UN/A MÚSICO/A

Señor, Dios Todopoderoso, que has creado el cielo
y la tierra y el mar y todo lo que en ellos hay :
¡ Alabanza, honor y gloria a tu Nombre por los siglos !
En Ti residen para siempre la verdad, la santidad, la gracia y la belleza.
Esplendor y majestad irradia tu trono;
fuerza y magnificencia adornan tu santuario.
En tu palacio, todo proclama ¡Gloria!
Tú has hecho todas las cosas bellas...
Y ellas manifiestan el esplendor de tu grandeza;
sus acentos armoniosos resuenan en todo el Universo.
A la voz de tu trueno la Tierra se pone a temblar;
pero cuando el viento murmura a través de las hojas,
cuando el manantial balbucea ... es como un reflejo de tu Gracia.
Y cuando los pájaros hacen resonar sus cantos, tan variados y melodiosos,
percibimos como un eco de la música de tu voz.
Tú has hecho nacer en nuestros corazones el deseo de celebrarte.
Tú te complaces con nuestras alabanzas y aceptas nuestros cantos.
Tú has hecho la música como un medio privilegiado
para expresar nuestros sentimientos.
¡Gracias por este regalo!
Queremos utilizarlo para cantar tus alabanzas
y para revelarTe a los que viven sin esperanza.
¡Gracias por todos los salmos, los himnos y los cánticos
compuestos por los que nos han precedido y por nuestros contemporáneos!
¡Gracias por los dones musicales que has dado a tu Iglesia!
Concédenos, en tu amor, utilizarlos para tu Gloria.
Desde aquí abajo, Señor, queremos unir nuestras alabanzas
a aquellas que hacen resonar el coro de miles de ángeles que te celebran en el cielo,
esperando el día glorioso en el que entonaremos el cántico nuevo
en compañía de los redimidos de todos los tiempos y lugares reunidos delante de Ti.
¡Amén!