Colegio Episcopal Sagrada Familia (SAFA) - Sigüenza
22 al 27 de Agosto de 2.011
Crónica del
Encuentro
Familia Sigler Alcántara
Correo enviado por la organización
Ábrelo y colabora
Les damos las gracias a la Comunidad directiva del Colegio Espiscopal Sagrada Familia de Sigüenza por su acogida, estancia y cesión de sus instalaciones. Les pedimos perdón por aquello que pudiera no haber sido de su agrado. Pedimos a Dios Padre que los siga bendiciendo y le rogamos que los acompañe siempre. Nosotros seguiremos orando por vosotros.
Fotos del Encuentro. 1ª parte. En el Blog de FF.II.
Fotos del Encuentro. 2ª parte. En el Blog de FF.II.
Fotos del Encuentro. 3ª parte. En el Blog de FF.II.
Fotos del Encuentro. 4ª parte. En el Blog de FF.II.
Palabra, Música e Imágenes para un Plan Pastoral
Encuentro de Verano de FFII de Sigüenza'11
"Hay palabras que sólo sirven para entretener, y pasan como el viento; otras instruyen la mente en algunos aspectos... Las de Jesús, en cambio, han de llegar al corazón, arraigar en él y fraguar toda la vida.Escuchad de verdad las palabras del Señor para que sean en vosotros «espíritu y vida» (Jn 6,63), raíces que alimentan vuestro ser, pautas de conducta que nos asemejen a la persona de Cristo, siendo pobres de espíritu, hambrientos de justicia, misericordiosos, limpios de corazón, amantes de la paz. Hacedlo cada día con frecuencia, como se hace con el único Amigo que no defrauda y con el que queremos compartir el camino de la vida” (Benedicto XVI en Cibeles - JMJ Madrid 2011).
Crónica del XI Encuentro de verano de Familias Invencibles
Sigüenza, del 22 al 27 de agosto de 2011
Con Cristo, firmes en la fe
Ya entrado agosto y después de la JMJ 2011, nos esperaba en Sigüenza y, en concreto en el Colegio Episcopal Sagrada Familia, SAFA, el Encuentro anual de verano de Familias Invencibles.
Este año se ha iniciado el día 22 de agosto para dar paso a que los hermanos pudieran y, sobre todo los jóvenes, participar en la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid. Terminando el encuentro el día 27 de agosto.
Ni que decir tiene lo que es un encuentro de FF.II. pero este se ha recreado de singularidad. Singularidad que se ha presentado, en una mayor medida, en los niños. Dios ha querido manifestarse en ellos a través de lo humano y a través de lo espiritual. Ha sido una auténtica gozada y un impresionante descubrimiento ver a los pequeños, sobre todo en una de las adoraciones a Cristo Eucarístico, ungidos por el Espíritu Santo. Con un fervor desbordante y una atención extraordinaria estaban pendiente de Cristo en su Custodia, rezando e intercediendo unos por los otros. No era necesario animarlos, lo hacían solos.
El encuentro comenzó el día 22 después de la comida y las palabras de bienvenida hacía referencia al tejido fraterno que se está forjando en FF.II.. La cita de Isaías 54, 2-3, “Ensancha el espacio de tu tienda, despliega sin miedo tus lonas, alarga las cuerdas, hinca bien las estacas; porque te extenderá de derecha a izquierda” viene a vigorizar y reafirmar el deseo de que Familias Invencibles sea un Fraternidad que acoge. Y, en este sentido, podemos confirmarlo todos los que pertenecemos a FF.II.. Nuestro deseo de formar fraternidad, de ser familias que acogen a otras, familias que se escuchan, familias que se ayudan, se está forjando gradualmente y, al mismo tiempo, vigorosamente.
En esta bienvenida se nos invitó a “meternos en el río”, no a contemplarlo. No seamos simples espectadores, sino actores de la historia de Familias Invencibles y en la historia de salvación de los demás. En FF.II. el más pequeño es el más importante, el más pobre es el más valioso, el más humilde es el más preciado.
Otras de los novedades ha sido la adoración Eucarística todas las noches y la creación de un Ministerio de Escucha. No se trata sólo de intercesión sino que va más allá. Es un Ministerio para consolar y aligerar el peso de las dificultades, apuros e incertidumbres que nos apremian. Desahogar nuestro espíritu para que pueda encontrarse en plenitud con el Espíritu de Dios.
Con la primera lectura de la Eucaristía de acogida el Señor fue dando señales de su presencia “...recordando vuestra fe activa, vuestro amor solícito y vuestra esperanza perseverante, porque cuando os anunciamos la buena noticia, no fue sólo con palabras, sino con la eficacia del Espíritu Santo”. Palabras verdaderamente proféticas y cargadas del vigor de Cristo Resucitado. Ahora se entienden la razón de todas las adoraciones.
Tuvimos, un año más, a Carmen Álvarez como ponente, hablando sobre la teología del cuerpo, sobre nuestro ser único e irrepetible, como la única posibilidad de existir que tenemos dentro de los millones de posibilidades que teníamos de no ser. Asimismo nos expreso que la vocación conyugal, la vocación esponsal tiene tres caras inseparables. La primera cara es la filiación, sentirnos hijos, hemos nacido de una familia y hemos sido creados como hijos. La segunda cara es sentirnos esposos, llamados a una fecundidad biológica. La tercera cara es el amor conyugal, abierto a la paternidad y maternidad, no sólo biológica, sino también espiritual. La vocación primera del matrimonio es la paternidad de la gracia, abrir la vocación matrimonial a una misión mucho más alta y llegar al amor de la gloria pasando por el amor de la cruz.
Un momento de gracia abundante, Dios con toda su misericordia, ternura y caridad, se palpó durante la reconciliación personal y colectiva y en los grupos de intercesión, seguidos de una eucaristía donde San Pablo, muy al hilo de la reconciliación, nos exhortaba diciendo “...nos portamos con delicadeza con vosotros, como una madre cuida con cariño a sus hijos.. deseábamos entregaros no solo el evangelio de Dios, sino hasta nuestras vidas”.
El martes, después de la cena, tuvimos una dulce y ungida adoración con la Comunidad de las Madres Ursulinas donde la gratitud al Señor se manifestó con un amor inigualable, una alabanza y una acción de gracias que llenó el templo entero, asombrando gratamente a todos cuantos asistieron a la celebración y a las propias religiosas.
El Obispo de Sigüenza-Guadalajara, D. Atilano Rodriguez Martínez nos impartió una enseñanza y exhortación hablándonos sobre el don del hijo como vocación educativa de los padres. Acompañándonos todo el día y celebrando con nosotros una Eucaristía en la Catedral. A continuación, en el propio atrio de la Catedral y para sorpresa de muchos que pasaban y estaban por allí, tuvimos una evangelización muy jubilosa y festiva con cantos de alabanza, testimonios y aclamaciones entusiasmadas al Señor de nuestras vidas.
La adoración de esa noche, la del miércoles, fue muy especial porque Dios derramó su rocío, de gracia abundante, sobre nosotros. Era la noche del Señor, la noche de la adoración continua, fue una noche pascual. Jesucristo, en el centro, rodeado de todos, abuelos, padres e hijos. Nosotros, sus amantes nocturnos, quedamos empapados del Señor. Los enfermos recibieron la unción de enfermos, el sacramento de la fortaleza de Dios. Los niños recibieron bendiciones generosas que los colmaba de la experiencia del Dios vivo. Los jóvenes deseosos de acompañar a su Amigo, el Salvador, el Cristo, sin reparos y con generosidad. Fue una noche inolvidable, fijada indeleblemente en la memoria. Jesús, el amado, se paseaba entre su pueblo.
La adoración de la noche del jueves estuvo también colmada de bendiciones y de expresiones de fe. Esta celebración se significó por las manifestaciones de fervor y devoción a través de la danza espontánea y contemplativa ante Jesús Eucaristía, exaltando la gracia del movimiento. Se oraba con los arrebatos armoniosos del danzante, con el cuerpo y con los gestos de afecto, respeto y amor a Cristo, entregado por nosotros y presente en el Pan Eucarístico. Dios cercano, apasionado y amigo de sus creaturas.
No faltaron los testimonios de vida y confirmaciones del paso del Señor por la vida de los hermanos. Dios es el Padre bueno que atiende las súplicas de sus hijos. Testimonios de sanación interior, testimonios de fortalecimiento de las familias y de los grupos y comunidades de oración, testimonios de conversión de los jóvenes de la JMJ y tantos otros expresados y no expresados. Dios actúa de forma firme, real y verdadera en la historia de cada familia y de cada uno de nosotros. Reconocemos su potestad y señorío de cada vida y, nosotros, nos dejamos conducir por el Buen Pastor hacia esos prados hermosos y repletos de beneficios. Así es Dios y así lo reconocemos.
Con este Encuentro nuestro Dios se ha volcado, de nuevo, con el medio centenar de familias que han participado en el mismo. Ciento sesenta hijos suyos que llegaron a Sigüenza para encontrarse con Él, adorarle y amarle y para fomentar a las familias que quieren fortalecerse en y con Cristo Jesús, poniéndole en el eje de sus vidas.
Os dejamos, para delicia de vuestras vidas y almas, unos versos del coloquio de Santa Teresa con nuestro Dios. Hablan por sí mismos y es un eco patente de lo que ha sido este nuevo Encuentro de Familias:
Si el amor que me tenéis, Dios mío, es como el que os tengo. Decidme: ¿en qué me detengo? O vos, ¿en qué os detenéis?
Un alma en Dios escondida ¿qué tiene que desear, sino amar y más amar, y en amor toda escondida tornarte de nuevo a amar?